Hoy nuestra nación (si es que existe) conmemora un año más del combate Naval de Iquique. En el marco de esta conmemoración, quisiera expresar algunas reflexiones y pensamientos sobre lo que somos hoy. Por favor, quien espera encontrar aquí un artículo de carácter histórico se va a defraudar. Si sólo va a leer hasta acá, sepa que lo que sigue no se trata sobre realzar la imagen de un héroe, ni llamar a sentimientos nacionalistas (menos nacional socialistas), pero tampoco quiere ser un llamado a lo contrario. Es una mera reflexión de lo que, creo, es parte característica de nuestra idiosincrasia (del griego ἰδιοσυγκρασία; temperamento particular- Wikipedia).
¿Qué tanto sé de este evento? No mucho, por lo que fui donde Google (mi amigo inseparable), quien me recomendó a Wiki (de quién había escuchado), para que me diera unas pocas luces de qué sucedió a grandes rasgos. Lo primero que hay que decir es que este combate fue uno entre muchos, entre chilenos y la confederación Perú-Boliviana, dentro del marco de la Guerra del Pacífico, que concluiría con la victoria de los Chilenos (de ese entonces).
Volvamos al combate ¿Qué sucedió? Wiki me dijo que “se enfrentaron el monitor peruano Huáscar al mando del capitán de navío Miguel Grau Seminario y la corbeta chilena Esmeralda al mando del capitán de fragata Arturo Prat Chacón, quien resultó muerto en esta acción. El combate tuvo como resultado el hundimiento de la corbeta chilena y el levantamiento del bloqueo del puerto de Iquique”
- ¿Perdimos?
- Si, perdimos…
- ¿Pero por qué celebramos eso?
- O sea, perdimos la batalla…¡pero no la guerra!
- Pero perdimos igual… o sea… celebramos el combate Naval de Iquique ¿Cierto?… no la victoria de la Guerra del Pacífico.
- Técnicamente si. O sea, eso dice el calendario.
- ….
Para que se genere memoria colectiva, debe haber una cierta intención, implícita o explícita, por parte de un grupo humano para recordar un algo y/o un alguien. Siendo más exquisitos en la definición, podríamos decir que la memoria colectiva es “el esfuerzo conciente de los grupos humanos por entroncar con su pasado, sea éste real o imaginario, valorándolo y tratándolo con especial respeto. No implica sólo que un grupo de gente recuerde algo común.
A modo de ejemplo, todos los que vivimos el terremoto del 27 de Febrero de 2010 recordamos a qué hora, más o menos, este ocurrió. Aproximadamente a las 3.34 hrs. Se puede llamar a eso memoria colectiva? Recordemos que la memoria Colectiva, parte de un esfuerzo de recordar o de no olvidar un algo y/o alguien por parte de un grupo humano de de forma conciente. Los que recordamos la hora del terremoto, sabemos que la recordamos más por el trauma mismo que el terremoto significó que porque “alguien” o un “grupo humano” haya querido que la recordemos. En este caso, el recordar la hora del terremoto no sería producto del funcionamiento de la memoria colectiva, pues no existe un esfuerzo conciente de un grupo humano por recordarlo.
Si embargo, probablemente, y con el paso de los años, esta fecha y esta hora será una un patrón para que futuras generaciones (que no vivieron el terremoto) recuerden, o no olviden, lo que pasó. Será en ese entonces cuando se transformarán en instrumentos de la Memoria Colectiva.
Dicho esto, volvamos por segunda vez al combate. Analicemos qué elementos son lo que se intentan recordar. Primero, una fecha: el 21 de Mayo de 1879. Segundo, un lugar: La bahía de Iquique. Tercero, dos embarcaciones: El Huáscar y la Esmeralda. Finalmente, dos héroes: Miguel Grau y Arturo Pratt. Teniendo esto en cuenta, veamos de qué instrumentos nos valemos para recordarlos. El más próximo, una fecha: cada 21 de mayo. El día es un feriado donde, la sociedad, debería volcarse a pensar y conmemorar la batalla y sus héroes. También tenemos un monumento o una imagen plástica. Está la imponente estatua en la plaza Sotomayor de Valparaíso, aunque ver estatuas de Arturo Pratt en costas y puertos de nuestro país es muy común. Estamos repletos de ellas por todas partes. También tenemos un desfile y un discurso oficial del presidente de turno, que casi siempre hace mención de este evento. También está la Esmeralda, que obviamente no fue la misma que se hundió en la bahía de Iquique. Pero existen muchos otros instrumentos. Desde pésimos documentales y películas en televisión, eventos en las escuela donde los niños deben ir de marineritos e ,¡¡ifaltablemente!!, la edición especial del Icarito (qué tiempos aquellos…)
Pero quisiera enfocarme en la imagen de Pratt. Hay varias formas de ver, analizar e interpretar su imagen. Por favor, nuevamente, lo que intentaré hacer no es ni realzar ni menospreciar su imagen, sólo desprender algunas reflexiones de lo que somos hoy.
Como ser humano y ciudadano, lo que investigadores concluyen es que Pratt fue un hombre educado y correcto. De hecho, un ejemplo de ciudadano para su época y para los tiempos de hoy. No sé cuánto de esto es mito y cuánto de esto es verdad (producto de su imagen de héroe), sólo abro la posibilidad a la duda, pues, siendo sincero, no sé.
Como marino, tampoco podría verter una opinión, pues poco sé de estrategias de guerra y de cómo se debería comportar un marino. Es un mundo que no conozco. Sería poco criterioso de mi parte asegurar de que porque perdió una batalla, era un mal estratega. Hay muchos otros factores que explican tal desenlace, como la notable diferencia tecnológica entre el Huáscar y la Esmeralda.
¿Qué decir de él? Aparentemente, poco o nada puedo decir de él como sujeto histórico concreto (sonó bonito). En otras palabras, no podría hablar de él sobre lo que efectivamente fue. Sin embargo, algo puedo decir de lo que es hoy. El como imagen heroica quizás. Puedo porque su imagen se ha intentado conservar, gracias a la memoria colectiva. Pero, cuidado, hablo de un él según el hoy, no de él según lo que fue.
¿Qué es un héroe? Según la R.A.E, es un “Varón ilustre y famoso por sus hazañas o virtudes”. Dentro de esta definición, podríamos decir que Pratt cumple sin lugar a dudas las características de ser famoso (que lo conoce gente) por sus hazañas (lo que hizo). No quiero decir con esto de que no fuese ilustre ni virtuoso. La verdad de esas características corresponde al hombre del pasado del cual no pude, recuerden, emitir opinión porque simplemente no sabía.
Aunque la definición no detalla en qué tipo de hazañas se refiere, la definición de “hazaña” según la R.A.E., dice que se refiera a una “acción o hecho, y especialmente hecho ilustre, señalado y heroico”. Convengamos a decir que Pratt hizo una (o varias) Hazaña (s), por lo que se transforma en un Héroe.
- A ver ¿pero qué hizo?
- Luchó en una batalla defendiendo el honor de la patria.
- Pero perdió y además murió.
- Dio su vida en una batalla defendiendo el honor de la patria.
- Pero no sólo murió él sino que llevó a toda su tripulación a la derrota y un final fatal.
- El encabezó el heroico combate donde tanto él como su tripulación dieron la vida defendiendo los honores de la patria.
- Pero no ganó.
- No, pero fue derrotado honrosamente.
¿Qué es el derrotismo honroso? Bueno, es aquello que considero es parte característica de nuestra idiosincrasia ¿Pero qué es? Creo que con un ejemplo quedará más claro.
Salen las Selecciones de Chile y Brasil a la cancha del Maracaná ¿Cuál son los resultados esperables más optimistas?
a) Que nos ganen, pero no por tantos goles y ojala que les metamos aunque sea un gol. Que no sea vea que jugamos pésimo.
b) ¡Un empate! Celebraciones por 3 días y beatificación de Bielsa.
c) No viejo, ganar no. Aparte sería una falta de respeto.
Creo que el común de la gente optaría por la opción a) ¿Estoy en lo correcto? Bueno, con la selección de ahora pueden aumentarse las expectativas, pero ¿qué es lo que comúnmente se lleva en el subconsciente? Un derrotismo honroso.
¿De dónde sale esta idea? Tengo la suerte de estar en la clase de Reinhard Zorn, llamada “Economía de mercado: luces y sombras”. Fue él quien, en una clase, sacó a colación el tema. Descendiente alemán, nombre alemán, nacionalidad alemana, pero que vive en uno de los cerros de Valparaíso y poco o nada tiene acento extranjero. Aunque, creo, también habla alemán.
Según él, los chilenos estamos acostumbrados al derrotismo honroso. Esto no es un problema que se limita a lo que pensamos, sino también a lo que hacemos.
- ¡Tengo un proyecto!
- ¿De qué?
- De una radio en formato podcast…
-¿Pero pa’ qué? No va resultar…
- Pero es que…
-No te va resultar, la gente no la va a escuchar… vas a perder el tiempo.
-¿Y si lo intento?
-Dale, pero no te va a resultar…
Como sociedad, tendemos a matar nuevos proyectos, ideas, iniciativas. Nos cuesta pensar en grande.
Pero tiene también si lado positivo. Cuando tenemos victorias, o grandes hazañas, parecen tener otro sabor. Un sabor aún mejor. Cuando Chile le ganó a Brasil es Santiago, 3 goles a cero, las celebraciones fueron enormes. Lamentablemente hubo 3 muertos.
A propósito, Chile le ganó 5-0 a Rusia en el torneo de “Esperanzas de Toulon” (con un golazo de un Wanderino) ¿Bicampeonato? ¡Por qué no! Mi esperanza está en derrotar al derrotismo.
viernes, 21 de mayo de 2010
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